La Marina de València

Actualidad25/11/2020

Arte, diseño, Fallas, talento joven y ciudadanía se conectan para transformar el entorno del Tinglado 2


  • El artista fallero Manolo García, el diseñador industrial Alejandro Benavent y la artista Olga Diego serán tutores de tres equipos de trabajo formados por estudiantes y jóvenes profesionales.
  • La actividad está organizada en colaboración con València Capital Mundial del Diseño 2022 y cuenta con el respaldo del proyecto Horizon 2020 Designscapes.

La Marina de València está desarrollando un innovador proceso de participación ciudadana para poner en valor el Tinglado 2, transformando su entorno en un gran espacio público de más de 10.000 m2. Grupo Aranea y El Fabricante de Espheras, estudios de arquitectura y urbanismo responsables de este ambicioso proyecto, han puesto en marcha desde principios de 2020 diferentes iniciativas que han abierto un proceso público de creatividad y participación ciudadana enfocado a humanizar y mejorar el espacio en torno al histórico edificio portuario. 

En el marco de este proyecto, La Marina de València celebra entre los días 25 y 28 de noviembre de 2020, en colaboración con València World Design Capital 2022 y con el apoyo del proyecto europeo Horizon 2020 Designscapes, un taller enfocado a generar soluciones de diseño desde ámbitos tan diversos como el arte, las Fallas, el diseño industrial y, por supuesto, la arquitectura. 

Esa mirada multidisciplinar se enriquece gracias a la incorporación de talento joven. Durante las cuatro jornadas, un grupo de estudiantes y jóvenes profesionales de diseño y arquitectura trabajarán junto a tres tutores expertos para observar y redefinir al detalle el entorno del Tinglado 2 desde tres perspectivas singulares. Los tutores seleccionados para dirigir los tres grupos son la artista Olga Diego, el diseñador Alejandro Benavent y el artista fallero Manolo García. 

“Después de haber realizado dinámicas participativas en las que estudiamos el paisaje de La Marina, su relación con los Poblats Marítims y la configuración futura del entorno del Tinglado 2, ahora nos acercamos a la escala de detalle. En el workshop trabajaremos soluciones de diseño específicas, entendiendo que estarán situadas en el entorno del edificio patrimonial, tratando de resolver elementos singulares como bancos, pavimentaciones, luminarias, objetos escultóricos o elementos de sombra”, asegura Chema Segovia, coordinador del proyecto de humanización del entorno del Tinglado 2. 

Tres equipos, tres tutores
Los participantes en este taller, que está liderado por Grupo Aranea y El Fabricante de Espheras, son quince estudiantes y jóvenes profesionales procedentes de diferentes escuelas de diseño y arquitectura de las tres provincias de la Comunitat Valenciana. Con ellos se establecerá un proceso en dos direcciones: el taller les servirá como experiencia de aprendizaje y, a su vez, alimentarán el trabajo con su talento y creatividad.

Durante el workshop se les propondrán tres temas de trabajo: suelo - pavimentaciones, señalización, recorridos- , objetos - mobiliario urbano como bancos, papeleras, fuentes o elementos de juego infantil- y ambiente -iluminación, sombras, agua vaporizada-, de forma que cada equipo pueda decidir en qué concentrarse. 

En la jornada final, el trabajo producido se revisará desde el punto de vista ciudadano y del sector industrial del diseño valenciano. El taller servirá así como aproximación a soluciones de diseño generadas con la implicación del tejido socioeconómico local.

Tres disciplinas de abordaje
Cada uno de los tutores de los tres equipos procede de un ámbito diferente: Olga Diego es una artista especializada en procesos escultóricos, performances y audiovisuales, cuyo trabajo se caracteriza por la construcción de ambientes y artefactos que dan importancia a la implicación del público. 

Alejandro Benavent es el director y diseñador de arte de la revista DXI que, con dos décadas de historia, se ha consolidado como un punto de encuentro de visiones, lenguajes y dinámicas creativas de procedencia variada. 

Finalmente, el taller de Manolo García es una referencia ineludible en la historia del arte fallero. Maestros expertos en el trabajo de la madera y en especial de la técnica de la vareta, sus obras hacen gala de una gran meticulosidad, empeño y cuidado, y ponen una imaginación desbordante al servicio de la tradición para dar forma a piezas asombrosas y de carácter único.