La Marina de València

Actualidad06/10/2020

La Marina de València estrena proyectos de innovación y sostenibilidad


  • Un árbol solar para la recarga de bicis y patines eléctricos.
  • Un sistema de generación de energía eléctrica a partir de las olas del mar.
  • Un dispositivo de medición de parámetros.

Además de ser un hub tecnológico y de la economía del conocimiento, La Marina de València, se ha convertido en un centro de experimentación de innovadores proyectos relacionados con la sostenibilidad y las energías renovables. El pasado martes el Consorcio Valencia 2007, órgano gestor de la dársena, aprobaba en su comisión delegada la instalación de un árbol solar para la recarga de bicicletas y patinetes eléctricos, y de un sistema de generación de electricidad a partir de las olas del mar. Ambas iniciativas del Ajuntament de València convivirán con un novedoso sistema de sensores que forman parte de un proyecto europeo, y que medirán parámetros ambientales como humedad, temperatura, afluencia de personas, nivel del mar, altura de las olas en la bocana, oleaje en el interior del puerto y permitirán desarrollar aplicaciones sencillas que utilicen esta información.

Prototipo árbol solar
El árbol solar para la recarga de bicicletas y monopatines eléctricos se instalará en la entrada a la dársena desde la playa de La Malvarrosa, junto a la zona de banderas, y contará con puestos de recarga y aparcamientos de uso público. El árbol forma parte del proyecto del Ajuntament de València para la instalación de dispositivos de generación de energía eólica y fotovoltaica en espacios públicos del entorno urbano. 

El árbol solar está concebido con una gran visibilidad y estética, y pretende servir como medio de educación, formación y concienciación ciudadana sobre la transición energética, prestando además servicios a los ciudadanos como sombras, bancos y zonas de descanso, así como por supuesto puntos de recarga e iluminación mediante energía 100% renovable.

Convertir las olas en energía
Otro de los proyectos aprobados el pasado lunes fue la instalación de un dispositivo convertidor tipo WEC (Wave Energy Converter), que transformará la energía de las olas en energía eléctrica, y que forma parte del proyecto europeo MATCHUP, en el que la ciudad de València, a través de su ayuntamiento, actúa como coordinadora y ciudad “faro” de referencia en la implantación de un modelo de regeneración urbana integral y sostenible. 

El dispositivo WEC se ubicará en uno de los diques de la marina, en la conocida como “zona del martillo”, ya que resulta óptima en términos tanto de orientación como de cercanía de conexión a la red.

Campo de pruebas del proyecto FogGuru
La Marina de València también contará en breve con una serie de sensores que medirán parámetros como las corrientes y flujos del agua del mar, calidad del agua, partículas en el aire, la dirección y velocidad del viento, movimientos de personas y el tráfico, para posteriormente desarrollar aplicaciones sencillas que utilicen esos datos. 

El puerto histórico de la ciudad se convertirá así en el living lab de FogGuru, un proyecto europeo cuyo objetivo es capacitar a ocho investigadores mediante un programa innovador e intersectorial para constituir la próxima generación de expertos en computación en la niebla (Fog computing) de Europa. 

La Marina de València colabora en el proyecto como campo de pruebas a través de Las Naves, uno de los agentes que participan en esta iniciativa junto a las universidades de Rennes y Berlín, la PYME tecnológica italian U-Hopper, especializada en dispositivos IoT y soluciones de análisis de big data; Elastisys, el spin-off de la universidad sueca de Umea, especialista en computación en la nube y EIT Digital, organización de la comisión europea para la innovación en el sector digital, con sede en Francia. El despliegue de sensores se desarrollará entre septiembre de 2020 y marzo de 2021, aunque está previsto que los equipos queden instalados hasta el final del proyecto, en noviembre de 2021. 

“La Marina de València es un living lab de proyectos innovadores de ámbitos muy diferentes: tecnología, ciencia, náutica o espacio público. El puerto histórico de València es un espacio vivo y en plena efervescencia que sirve como laboratorio viviente para la experimentación y el avance en campos como el cuidado del medio ambiente, la cultura, el urbanismo y la innovación”, asegura Vicent Llorens, director general de La Marina de València.