La Marina de València

El poderío del "North Dakota"

Estrellas. El blog de Francisco P. Puche. Artículo II.
8/9/2018


El marqués de Sotelo estaba realmente impresionado. Carlos Sousa, el marqués de Sotelo era, en enero de 1920, comandante de Marina de Valencia; y desde luego no tenía ni la más remota idea de que unos años después iba a pasar a la historia como un gran alcalde la ciudad. De modo que, vistiendo su elegante uniforme de gala estaba allí formado, junto a todas las autoridades valencianas, dispuesto a abordar una falúa que tenía que trasladarles al buque de guerra más grande y poderoso que nunca había echado ancla frente a la playa de Valencia: el "USS North Dakota".

El impresionante navío gris, de 158 metros de eslora, era bastante menos de la mitad de largo que cualquiera de los portacontenedores que operan en el puerto de Valencia. A causa de su gran calado, de ocho metros, se había tenido que quedar a dos millas de la costa, frente a las Arenas. Y asustaba desde tan lejos por su poderosa artillería. "Es un dreadnought, no cabe duda", comentó el comandante de Marina.  "Lo es, en efecto; pero tengo que decirle que es un buque ya anticuado. Entró en servicio en 1910 y desde entonces se vienen construyendo navíos más y más grandes y poderosos", le dijo al oído Juan Bautista Robert, notable miembro de la Junta de Obras del Puerto y comentarista de temas navales y marítimos en "Las Provincias".

-- Lo sé, lo sé... Y no sabemos esa carrera entre las naciones dónde llevará al mundo; creíamos que la Gran Guerra iba a traer la sensatez del desarme... Pero ya se ve que no.

Desde que Estados Unidos venció a España, en 1898, en el desastre colonial de Cuba y Filipinas, tuvieron que pasar siete años para que los valencianos vieran un buque de guerra con la bandera de las barras y las estrellas. Fue el "USS Minneapolis", que causó sensación. Pero entre 1905 y 1920 la US Navy no había puesto nuestro puerto en su lista de escalas, que tenían siempre más papel de relaciones públicas que de estrategia naval. Por esa razón, Robert escribió en el periódico decano que de las 7.000 toneladas del "Minneapolis" a las 20.320 del "North Dakota" había un verdadero abismo; pero que entre los "dreadnouught" de la primera generación y los diez de categoría "super" que ahora estaban construyéndose y entrando en servicio mediaba otro salto que dejaba en pañales al barco anclado a la vista del Edificio del Reloj.

En enero de 1920 Valencia vio deambular por sus calles a docenas de marinos americanos, parte de los 933 tripulantes del navío que, erizado de cañones, atrajo la curiosidad de cientos de valencianos. En gobierno civil  hubo una recepción oficial a los oficiales del buque, y el comandante, en reciprocidad, dio un té a bordo en honor de las autoridades valencianas. Después, el buque visitante siguió su periplo por el Mediterráneo.

"Dreadnought" es un término acuñado a principios del siglo XX para definir a los buques acorazados que armaban cañones de 305 milímetros de calibre. El "North Dakota" llevaba diez de ellos, en cinco monstruosas torres dobles. Y luego armaba dieciocho piezas menores y dos tubos lanzatorpedos. También presumía de una coraza máxima de 25 centímetros de espesor, y de catorce calderas de carbón, dos turbinas y una velocidad punta de 21 nudos.

Pero siendo todo eso una suma impresionante frente a las discretas armas navales españolas, Robert tenía razón: el "North Dakota", que ya no fue usado en la Guerra Mundial salvo en maniobras, fue retirado del servicio activo no mucho después de su visita a Valencia, merced a los pactos políticos que las grandes naciones firmaban mientras en realidad estaban renovando su material de combate. Desmantelado, el navío sirvió unos años como objetivo guiado por radio; y en 1931, diez años después de su paso por Valencia, fue vendido para el desguace.